La cerveza es una bebida que acompaña a las personas a toda clase de eventos sociales: reuniones familiares al aire libre, eventos deportivos, noches de rumba, comidas, paseos o incluso en la soledad del hogar cuando el calor o las ganas apremian.

A continuación brindaremos información general de cuáles son los pasos que se siguen para su elaboración.

Básicamente, la cerveza se elabora con agua pura, lúpulo -que es el ingrediente que le brinda tanto el aroma como el sabor amargo a la bebida- y cebada malteada. Esta última se consigue tras un proceso en el cual se incorporan granos de cebada.

Etapa de Maltaje

En esta etapa el ingrediente principal es el grano de cebada, el cual tras el proceso que se explicará a continuación, se convierte en maltosa. En principio, la cebada se calienta con la finalidad de que germine la semilla. Este proceso dura una semana, tras la cual se paraliza el proceso para pasar a la siguiente etapa de secado. Una vez seca, se enfría con el objetivo de eliminar tanto el grano como el germen.

Etapa de Braceaje

En esta etapa se comienza a moler el grano y después se deja en agua a altas temperaturas. Con este proceso se logra que se disuelvan los fermentos de la malta y los azúcares solubles que están presentes gracias a la transformación del almidón.

Etapa de Lupulización

El producto resultado de la filtración, al cual también se le conoce como “mosto”, se hierve para posteriormente agregar el lúpulo según el tipo de cerveza que quiera obtenerse. Este ingrediente es el causante de la clarificación de la bebida y de su conservación.

Fermentación

Finalmente, se añade levadura y se procede a fermentar el líquido a diferentes grados según el tipo de grado de alcohol que desee lograrse. Mientras mayor sea la temperatura menor será el grado de alcohol, por lo que una cerveza fermentada a 30 grados será de tipo gaseoso, mientras que una fermentada a grado 4 o 5 será más alcohólica.